Más allá del muro
La fuerza de seguir
Un horizonte inmenso, polvo suspendido y una bufanda roja contra el viento.
Cinco meses · dos países · una casualidad
Tócala para recordar cómo llegamos hasta aquí.
El sonido se activa con tu primer toque
01 · El comienzo
Todo pasó en el picnic de una sala pública: gente entrando y saliendo, conversaciones al azar y una zanahoria que terminó siendo nuestra excusa para hablar. Sin planearlo, ahí empezó lo nuestro.
“Quién habría pensado que todo comenzaría por una zanahoria.”
02 · Mundos compartidos
Series, juegos y noches largas se volvieron coordenadas secretas: lugares que solo existen de la misma forma cuando los compartimos.
Más allá del muro
Un horizonte inmenso, polvo suspendido y una bufanda roja contra el viento.
Caos compartido
Hasta los mundos más extraños se sienten cercanos cuando los recorremos juntos.
Contra el tiempo
Porque cada minuto contigo merece una pequeña manera de quedarse.
Guardia nocturna
Una sombra original vigila esas noches en que la distancia pesa un poco más.
Pequeño guardián
Una criatura diminuta contempla en silencio todo lo que hemos construido.
Tierra para dos
Sembrar, esperar y aprender que algunas cosas bonitas crecen despacio.
03 · Chile y México
“Cinco meses desde que México y Chile decidieron no estar tan lejos.”
05 · Nuestro pequeño rincón
Primavera · todo empieza a florecer
“Una granja llena de recuerdos, dos casas que ya no necesitan distancia y muchos días tranquilos despertando uno al lado del otro.”
06 · Lo que hemos escrito
Quién habría pensado
que una simple zanahoria en Habbo
iba a abrir una puerta
mucho más grande que cualquier hotel,
un lugar secreto donde, sin buscarte,
terminé encontrándote.
Y desde aquel momento
hemos cruzado mundos enteros:
vimos caer murallas junto a Eren,
nos perdimos entre la locura de Dorohedoro,
y ahora corremos contra el tiempo
como si el Príncipe de Persia supiera
que cada segundo contigo
merece ser salvado.
También construimos nuestro pequeño rincón
entre cultivos, estaciones y atardeceres,
como si Stardew Valley nos prestara un pedacito de tierra
para imaginar una vida juntos:
una granja llena de recuerdos,
dos casas que ya no necesitan distancia
y muchos días tranquilos
despertando uno al lado del otro.
Ya son cinco meses, amor,
cinco meses desde que México y Chile
decidieron no estar tan lejos,
desde que tu voz encontró la manera
de atravesar mapas, noches y pantallas
para quedarse viviendo aquí, conmigo.
Me gusta pensar que Batman
podría proteger todas nuestras noches,
que Grogu cuidaría nuestros pequeños recuerdos
con sus manitos y su magia,
y que hasta Eren, con toda su fuerza,
entendería que hay batallas
que solamente se ganan
cuando uno encuentra a alguien
por quien vale la pena luchar.
Una vez dije, jugando,
que tus besos eran un ocho de diez.
Pero me faltaban dos puntos:
uno por la oportunidad de probarlos algún día
y otro porque, aunque quisiera evaluarlos,
contigo siempre termino olvidando los números.
Porque la verdad es que no eres un ocho,
ni un diez,
ni algo que pueda medirse.
Eres esa persona inesperada
que llegó disfrazada de casualidad,
entre píxeles, bromas y zanahorias,
y terminó convirtiéndose
en una de las partes más bonitas de mis días.
Tal vez nuestra historia todavía sea joven,
pero ya tiene aventuras, risas, series, juegos,
alguna que otra batalla,
cosechas compartidas
y muchos momentos que solamente nosotros entendemos.
Y aunque aún nos falten mundos por recorrer,
jefes por derrotar,
episodios por comentar,
primaveras por cultivar
y besos por calificar correctamente,
hay algo que tengo muy claro:
entre todas las líneas del tiempo posibles,
entre todas las habitaciones de Habbo,
entre todas las granjas de Stardew Valley,
entre todas las personas del mundo,
qué suerte tan hermosa
haber coincidido contigo.
Felices cinco meses, mi amor.
Gracias por ser mi compañera de aventuras,
mi mexicana favorita,
mi casualidad más improbable
y la mejor historia
que comenzó por una zanahoria.
Entre todas las líneas del tiempo posibles…
Qué suerte tan hermosa haber coincidido contigo.
Y pensar que todo comenzó por una zanahoria.